España es, tras Austria, el país que cobra el impuesto hipotecario más alto

Nueva vuelta de tuerca al impuesto de actos jurídicos documentados (IAJD) de las hipotecas. El Gobierno ha decidido que a partir del viernes sea la banca la que asuma el tributo sobre AJD, una decisión que para algunos expertos llega a corregir incluso el último dictamen del Tribunal Supremo del martes, que volvía a considerar que era el cliente el que debía asumir este coste, tras rectificar otro fallo suyo del pasado 18 de octubre.

La lamentable actuación del Tribunal Supremo dejó perplejas a estas entidades, que ya habían asumido que esta carga la tendrían que costear ellas a partir de ahora. “Ya lo habíamos asumido, solo reclamábamos que no existiese retroactividad”, explica un banquero.

Pero si inicialmente les sorprendió, incluso gratamente el fallo final del Supremo, ayer volvieron a sorprenderse ante la decisión del Gobierno de aprobar un real decreto en el que se recoja que sea la banca la que tenga que pagar este impuesto hipotecario, pese al cambio de criterio de los magistrados.

“Volvemos a la casilla de partida. Estamos preparados para asumir ese coste desde el pasado 18 de octubre, aunque no estuviéramos de acuerdo. Nuestra lucha hasta ayer era defender que siempre habíamos acatado la ley, y así lo haremos nuevamente, pero no estábamos de acuerdo en que tuviéramos que asumir una retroactividad por cumplir con las normas durante 23 años”, explica un alto directivo de una entidad financiera.

Eso sí, añade, “el giro del martes del Supremo devuelve la seguridad jurídica al sector, algo fundamental para nuestro negocio, y que se ha comprobado con la subida de las acciones de la banca”. Varias fuentes financieras, sin embargo, coinciden en destacar que el anuncio realizado ayer por Sánchez es un golpe maestro para el Gobierno.

“Es una medida oportunista y populista, pero con ella el Ejecutivo ha logrado apuntarse un gran tanto en clave electoral a costa de la banca, que en este caso no ha hecho nada ilegal, ni abusivo ni de falta de transparencia. Solo acatar una norma”, explican. Además, “aunque no lo admitamos públicamente ya estábamos preparados para ello. Ya teníamos planes para subir los diferenciales de las hipotecas, aunque la competencia es la que manda es estos momentos. Si alguna entidad sale con el mensaje público de que asume el coste del AJD sin repercutir al cliente los demás nos veremos casi obligados a seguir esta política comercial”, recalca un alto directivo de un banco.

Otro homólogo suyo añade, que “de alguna forma compensaremos este impuesto, mejorando la eficiencia, subiendo comisiones o en el precio del crédito. Es cierto que 2.000 euros de media en una hipoteca a 20 años es un importe asumible por la banca, pero también es cierto que son muchas hipotecas y los precios están ya muy ajustados”.

(Expansión, 08-11-2018)

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