El Gobierno llevará al Congreso la ley para regular el cierre de las centrales eléctricas

El ministro de Energía, Turismo y Agenda Digital, Álvaro Nadal, ha anunciado que el Grupo Parlamentario Popular en el Congreso presentará en los próximos días una proposición de ley para regular el procedimiento de cierre de las centrales de generación eléctrica. La iniciativa incorporará las observaciones más relevantes que hizo la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) en su informe del 24 de enero, al proyecto de Real Decreto que propuso el Ministerio.

Esta propuesta busca dar rango de ley a la norma, tal y como planteó la CNMC, después de que el ministro de Energía hubiera preparado un borrador que actuaba por decreto y sin necesidad de pasar por el Congreso. De esta forma, según el ministro, finalmente los grupos parlamentarios sí tendrán que decidir si quieren que el cierre de cualquier tipo de central eléctrica (térmica, nuclear, ciclos combinados, etc.) sea una mera decisión empresarial o "que esta sea compatible con los objetivos de la política energética" que se consensuen.

Nadal ha incidido en que el cierre de las centrales tiene que ser "ordenado y debe garantizar la competencia al tiempo que aumenta la generación de energías renovables". Para ello, según el comunicado del Ministerio de Energía, la propuesta planteará el aumento de los supuestos por los cuales una petición de cierre puede ser denegada.

Actualmente, la Ley del Sector Eléctrico solo contempla la seguridad de suministro, y ahora se propondrán dos supuestos adicionales a esa norma: el impacto en precios o competencia del mercado y el cumplimiento de los objetivos de reducción de gases con efecto invernadero.

El ministro concreta así una medida que ya había adelantado y que había generado malestar en el sector eléctrico precisamente por la intención de que sean las empresas las que carguen con los gastos del cierre. La respuesta más virulenta la tuvo Iberdrola, que había anunciado el cierre de dos centrales de carbón (Lada en Asturias y Velilla en Palencia) y que cuestiona el alargamiento de la vida útil de las nucleares.

(El Mundo, 13-03-2018)