España pierde fuelle en innovación por la falta de inversión y estrategia

La innovación tecnológica despunta en el norte de Europa, China y Estados Unidos pero no, desde luego, en España. Los resultados del Global Innovation Index –uno de los rankings más prestigiosos del mundo que miden la innovación tecnológica de un país– reafirman esta realidad un año más. España queda en la posición 29 de 129, una menos que el año anterior, dos menos que en el 2015 y tres menos que en el 2013. Una clara tendencia a la baja que sitúa la innovación del Estado por debajo de países como Chipre, Malta o Estonia.

El Global Innovation Index mide decenas de parámetros y España queda en la cola en varios de ellos. Destacan: la falta de colaboración entre la universidad y la empresa, el bajo gasto en educación –especialmente en alumnos de secundaria– la dificultad de las empresas para obtener créditos, los bajos niveles de exportación de productos y servicios tecnológicos y creativos, la burocracia para crear una empresa, los costes de despido de un trabajador y la poca movilidad internacional de los estudiantes.

“España evoluciona según las expectativas: ni mejor ni peor de lo previsto. Puede que la tendencia a la baja de los últimos años refleje los estragos de la crisis económica. En inversiones que se destinan a innovación tecnológica, los resultados tardan un mínimo 5 o 6 seis años en empezar a dar sus frutos”, apunta Rafael Escalona, investigador principal del Global Innovation Index.

En España, los datos del Global Innovation Index se leen en clave pesimista. “No estamos tan bien como parece. Las políticas de innovación son débiles y sigue sin resolverse la cuestión de la transferencia al mercado”, lamenta el economista Xavier Ferràs. “Entre el colectivo, reina la sensación de auténtica dejadez. Creemos que la innovación tecnológica nunca ha sido una prioridad estratégica para ningún gobierno de España. Nos hemos bajado del tren de la innovación mientras el resto de países se ha puesto las pilas”, comenta con preocupación Carmen Iglesias, experta en transferencia tecnológica de la fundación Cotec y directora de transferencia al mercado al centro IK4-Tekniker.

(La Vanguardia, 11-08-2019)