Código deontológico

Libertad de asociación

El Asesor Tributario tiene plena libertad sobre la elección y modo de organización de la actividad asesora que presta a sus Clientes, pudiendo, temporalmente o no, asociarse con otros profesionales, constituir agrupaciones, sociedades o cualquier otra entidad válida para la más adecuada prestación de servicio, debiendo procurar que la organización elegida cumpla con todos los principios recogidos en la presente Declaración.

Formación adecuada

El Asesor Tributario debe procurarse la formación académica y profesional que garantice, de forma continuada, los conocimientos necesarios en las especialidades tributarias objeto de su actividad asesora.

Solvencia económica

El Asesor Tributario procurará, en todo momento, una solvencia mínima, a nivel profesional y económico, con el fin de poder reparar los perjuicios que pueda ocasionar a sus Clientes; solvencia que estará racionalmente determinada por el grado de asesoría que preste a sus Clientes.

Reserva de información

En ningún caso, el Asesor Tributario podrá hacer uso de la información particular y/o privilegiada que disponga de sus Clientes con motivo de su actividad, fuera del ejercicio de sus funciones, sea en beneficio propio o ajeno.

Secreto Profesional

En el marco de lo previsto por la Constitución, el Asesor Tributario guardará en todo momento el debido secreto profesional, especialmente en lo referido a las circunstancias personales, económicas y particulares de sus Clientes; asumirá, igualmente, la guarda y custodia de la documentación particular que éste le facilite con motivo de su actividad asesora.

Actuación en interés del cliente

El Asesor Tributario, en el ejercicio de su actividad profesional y dentro del marco de las prescripciones legales obligatorias, actuará siempre en interés de su Cliente, buscando para el mismo todo el beneficio que permita la normativa vigente, aún a título de previsión, siempre que ésta sea lógicamente razonable.

Derecho a la información necesaria

El Asesor Tributario, una vez adquirido el oportuno compromiso con su Cliente, deberá recabar de éste toda la información necesaria que pueda afectar a la ejecución de los servicios contratados, aún cuando tengan una relación indirecta.

Deber de asesoramiento eficaz

El Asesor Tributario se compromete al cumplimiento de todas y cada una de las obligaciones que, en materia tributaria, le confíe su Cliente, así como al asesoramiento sobre las mejores condiciones en que pueda realizarse en el caso de existir varias alternativas. Deberá efectuar los cálculos y gestiones necesarias para la correcta cumplimentación de las obligaciones tributarias del Cliente, tras lo cual le pondrá al corriente de los resultados previos y, en su caso, de las posibles alternativas.

Principio de responsabilidad

El Asesor Tributario asume directamente su responsabilidad, frente al Cliente, de los errores u omisiones cometidos por el Asesor, siempre que sea en el ejercicio de su actividad asesora y por causa imputable al propio Asesor.

Defensa de la calidad y contra la competencia desleal

El Asesor Tributario procurará la erradicación de la competencia desleal y de aquellas prácticas que perjudiquen la calidad del servicio que se presta, bien a título individual, o bien integrado en asociaciones y otras entidades que promuevan, entre otros fines, la cualificación de la actividad asesora.

Presupuesto de los servicios prestados

El Asesor Tributario debe comprometerse a pactar previamente con su Cliente el precio o sistema que permita determinarlo. La contraprestación deberá estar en consonancia con los servicios prestados al Cliente.

Defensa de los principios contenidos en en esta declaración

El Asesor Tributario rechazará la ejecución de aquellos trabajos que puedan suponer un menoscabo en la calidad del servicio que presta, o que conculquen la ética profesional y los principios deontológicos recogidos en la presente Declaración.