Las empleadas del hogar ya podrán obtener un certificado oficial en prevención de riesgos laborales

En el BOE de 15 de mayo de 2026 se ha publicado la Resolución de 8 de mayo de 2026, por la que se establece el proceso de autoevaluación y certificación de la formación en materia preventiva realizada por las personas trabajadoras en el ámbito de la relación laboral de carácter especial del servicio del hogar familiar. La Resolución desarrolla lo previsto en el Real Decreto 893/2024, de 10 de septiembre, en relación con la formación preventiva de este colectivo.
Hasta hace relativamente poco tiempo, la prevención de riesgos laborales en el ámbito del hogar familiar se movía en una zona bastante difusa. Existían referencias legales y obligaciones generales de protección, pero la realidad práctica mostraba un escenario muy distinto. Muchas personas empleadoras desconocían qué debían hacer exactamente y muchas trabajadoras ni siquiera tenían acceso real a formación preventiva adaptada a las tareas que desarrollaban diariamente.
Con la publicación de la Resolución de 8 de mayo de 2026, la situación cambia de manera importante. El SEPE desarrolla el sistema de formación preventiva previsto en el Real Decreto 893/2024 y concreta cómo deberán realizarse la autoevaluación y la acreditación de esa formación en el ámbito del servicio del hogar familiar.
No se trata simplemente de una formalidad administrativa más. Lo relevante es que el trabajo doméstico empieza a incorporar mecanismos preventivos mucho más similares a los existentes en otras relaciones laborales ordinarias, aunque adaptados a las particularidades propias del hogar familiar.
Y precisamente ahí reside una de las claves de toda esta normativa. La prevención ya no se contempla únicamente como una recomendación genérica, sino como un conjunto de actuaciones concretas, documentables y, en cierta medida, verificables.
No debe confundirse la evaluación de riesgos con la formación preventiva
Uno de los aspectos que más dudas está generando en la práctica es la diferencia entre las herramientas preventivas actualmente existentes.
La nueva resolución regula específicamente la formación preventiva de las personas trabajadoras del hogar y el sistema para acreditar dicha formación. Sin embargo, esto no sustituye la obligación de evaluar riesgos en el domicilio donde se presta el servicio.
Y aquí conviene distinguir claramente dos plataformas que tienen funciones completamente diferentes.
Por un lado, Prevencion10.es, impulsada por el INSST, funciona como herramienta gratuita para ayudar a la persona empleadora a identificar riesgos laborales, evaluar situaciones peligrosas y documentar medidas preventivas dentro del hogar. Por otro, la plataforma eFundae será la utilizada para que la persona trabajadora realice la formación preventiva, complete los controles de seguimiento y obtenga el correspondiente certificado o diploma.
La diferencia parece técnica, pero en realidad tiene bastante trascendencia práctica. Porque una cosa es que exista una evaluación preventiva del domicilio y otra distinta que la persona trabajadora haya recibido y acreditado formación en materia de prevención.
Las dos obligaciones conviven.
- Atención. Prevencion10.es y eFundae no sirven para lo mismo. La formación preventiva no sustituye la evaluación de riesgos del domicilio La persona empleadora sigue manteniendo obligaciones propias en materia preventiva.
La formación preventiva se adapta a las tareas reales del trabajo doméstico
Uno de los aspectos más razonables de esta regulación es que intenta abandonar el enfoque genérico tradicional de la prevención para centrarse en riesgos muy concretos del trabajo doméstico.
La resolución identifica siete grandes actividades formativas vinculadas directamente a las tareas más habituales dentro del hogar familiar. Entre ellas aparecen limpieza, preparación de comidas, cuidado de personas, conducción de vehículos, jardinería, trabajo nocturno o trato con mascotas. Las cinco primeras se consideran especialmente relevantes.
No es una cuestión menor.
La propia guía técnica publicada por el INSST recuerda que el empleo doméstico presenta riesgos muy específicos y, además, especialmente invisibilizados durante años. Problemas musculoesqueléticos, lesiones derivadas de movilización de personas dependientes, exposición continuada a productos químicos, fatiga mental, aislamiento laboral o situaciones de violencia y acoso forman parte de la realidad diaria de muchas trabajadoras del sector.
Y precisamente por eso la nueva formación preventiva intenta aproximarse más a situaciones reales que a contenidos puramente formales o burocráticos.
- Atención. Las tareas domésticas también generan riesgos laborales relevantes. El cuidado de personas dependientes y la limpieza concentran buena parte de los riesgos físicos. La prevención incluye también riesgos psicosociales y situaciones de violencia o acoso.
La autoevaluación y la acreditación pasan a formar parte del sistema
La resolución introduce además un elemento que hasta ahora apenas existía en este ámbito. La necesidad de verificar el aprendizaje mediante controles de seguimiento y sistemas de autoevaluación. Toda la formación se desarrollará online a través de la plataforma eFundae y deberá incorporar mecanismos periódicos para comprobar que la persona participante sigue adecuadamente los contenidos formativos.
En función de los resultados obtenidos, podrán emitirse dos tipos de acreditación:
- Un certificado de participación.
- Un diploma de aprovechamiento.
Para obtener el certificado será necesario haber realizado al menos el 75 % de los controles periódicos de seguimiento. Y para acceder al diploma, además, deberá superarse positivamente el 75 % de dichas evaluaciones.
Esto supone un cambio importante porque la formación deja de consistir únicamente en acceder a contenidos y pasa a incorporar cierto nivel de trazabilidad y acreditación efectiva.
Aunque pueda parecer una cuestión administrativa menor, probablemente acabará teniendo relevancia práctica en futuras comprobaciones, inspecciones o conflictos laborales.
- Atención. La formación preventiva incorpora controles de seguimiento obligatorios. No bastará únicamente con acceder a la plataforma formativa. La acreditación documental puede resultar relevante ante una inspección o reclamación futura.
La responsabilidad preventiva de la persona empleadora sigue existiendo
Uno de los errores que pueden producirse a raíz de esta nueva regulación es pensar que toda la responsabilidad preventiva pasa automáticamente a plataformas públicas o sistemas formativos externos. Y no es así.
La guía técnica del INSST insiste de forma bastante clara en que la persona empleadora sigue manteniendo obligaciones preventivas relevantes dentro del hogar familiar. Entre ellas aparecen la evaluación inicial de riesgos, la revisión periódica de las condiciones de trabajo, la adopción de medidas preventivas y la entrega de información adecuada a la persona trabajadora.
Además, el propio Real Decreto 893/2024 contempla expresamente que, cuando existan riesgos excepcionales en un domicilio concreto, deberá impartirse formación complementaria específica a cargo de la persona empleadora.
Por tanto, la formación general financiada y gestionada públicamente no elimina todas las obligaciones preventivas privadas. Ni mucho menos.
- Atención. La responsabilidad preventiva principal sigue recayendo en la persona empleadora. Existen riesgos específicos que pueden exigir formación adicional. La documentación preventiva empieza a adquirir una importancia creciente en este sector.
La prevención en el empleo doméstico ya no puede abordarse de forma improvisada
La publicación de esta resolución y de la guía técnica del INSST refleja algo que probablemente seguirá intensificándose durante los próximos años. El servicio del hogar familiar se está incorporando progresivamente a dinámicas preventivas y laborales mucho más exigentes.
Y aunque muchas familias perciban todavía estas obligaciones como algo lejano o excesivamente burocrático, la realidad es que el marco normativo ya está avanzando hacia un modelo mucho más profesionalizado.
La guía técnica publicada en 2026 deja además bastante claro que la prevención no se limita únicamente a evitar accidentes físicos. También aborda cuestiones como la salud mental, la violencia y el acoso, la protección de personas especialmente sensibles, los riesgos derivados del trabajo nocturno o la exposición continuada a sobreesfuerzos físicos.
En otras palabras, el trabajo doméstico empieza a contemplarse desde una perspectiva preventiva mucho más amplia y cercana a la existente en otros sectores laborales.
La Inspección de Trabajo previsiblemente incrementará el foco sobre este ámbito.
Revisar correctamente las obligaciones preventivas en el servicio del hogar familiar y adaptar la documentación, formación y evaluación de riesgos a la normativa actual puede evitar incidencias laborales, responsabilidades futuras y problemas ante una eventual actuación de la Inspección de Trabajo.
Pueden ponerse en contacto con este despacho profesional para cualquier duda o aclaración que puedan tener al respecto.
Un cordial saludo,
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